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¿Cuándo los medios de comunicación dominantes dirán por fin la verdad sobre Israel?
Muro de separación étnica y desinformación

En el momento en el que Israel, sostenido por los gobiernos occidentales, está a punto de celebrar fastuosamente el sexagésimo aniversario de su creación, y cuando los palestinos, encerrados en guetos, no han estado jamás tan oprimidos, volvemos a difundir un artículo, escrito en agosto de 2003, que conserva, desgraciadamente, toda su actualidad. El Estado de Israel fue fundado, en 1948, sobre un crimen que las víctimas palestinas llamaron "Nakba", "catástrofe". Esto se tradujo por la expulsión brutal de cerca del 90 % de los nativos palestinos de sus casas. Pensamos que no habrá ninguna paz posible mientras que Israel no reconozca sus culpas y no les devuelva a los palestinos lo que les arrebató por la fuerza durante estos sesenta años.

Mientras que la situación de los palestinos se agravó peligrosamente, a causa del estrangulamiento mantenido por el ocupante israelí, nuestros gobiernos deberían tener la decencia de negarse a participar en estas celebraciones. Y los periodistas deberían tener por fin la honradez de decir la verdad sobre el apartheid realizado por Israel a los palestinos, y de repetirlo hasta que el derecho internacional aporte una solución a esta tragedia.

Jamás debemos dejar de buscar la realidad humana.

Cuando se descubre el grado de confusión en el cual la desinformación sumergió a la gente, en los países occidentales, sobre la guerra que libra Israel contra el pueblo palestino, tenemos de qué inquietarnos por la eficacia de la propaganda difundida por las autoridades israelíes y sus enlaces .

Entonces, si los periodistas hubieran guardado una equidistancia con relación a las partes en conflicto, relatando los hechos en toda objetividad, sistemáticamente recordando esta cosa simple: que los palestinos son víctimas de una injusticia inmensa que pide reparación - la llegada masiva sobre sus tierras de inmigrantes de confesión judía que gradualmente les echaron, persiguieron, masacraron impunemente - no estaríamos posiblemente allí.

No se trata aquí de rehacer la historia, ni de ser pro-israelí o pro-palestino. Simplemente se trata de saber reconocer la verdad de los hechos y de asumirlo humanamente para hacer justicia a las víctimas palestinas de la opresión de Israel, como se hizo justicia, ayer, con las víctimas de los crímenes nazis (de lo que los palestinos no son para nada responsables).

Israel, gracias a sus servicios de propaganda y de informaciones - servicios que se infiltran, manipulan, corrompen, tejen redes secretas - supo asentar su poder en la información con una eficacia temible. Transmitir todo lo que este aliado de los Estados Unidos decreta y difunde es de buen tono en las redacciones. En cambio, denunciar lo que le incrimina gravemente no es conveniente

En el respeto de la verdad y de la justicia, los ciudadanos deben exigir a periodistas que dejen de intoxicarles produciendo las informaciones vacilantes que los agentes de comunicación, vinculados a los poderes dominantes políticos y militares, tienen como oficio de difundir. Israel y su "lobby" influyente son uno de estos poderes de manipulación y de intoxicación. Poderes que saben hacerse temer y que por consiguiente, poco se atreven a enfrentarse o a contradecir.

Es a fuerza de engaños y a fuerza de servilismo que ciertos periodistas obtienen sus galones y construyen su carrera. Entonces, cuando los medios de comunicación nos entregan una información falsificada o expurgada, esto no es sin consecuencias graves para los pueblos concernidos. Privan a la sociedad de un conocimiento precioso para la comprensión de los hechos y la posibilidad de actuar, de socorrer a las víctimas, cuando todavía se está a tiempo. Los palestinos sufrieron ya demasiado; no pueden esperar más diez años, veinte años.

Somos categóricos: los periodistas llevan una responsabilidad de peso en la podredumbre de una situación que favorece a Israel y penaliza a los palestinos.

Desde décadas los grandes medios de comunicación occidentales, fuertemente influidos por la propaganda militar israelí y las organizaciones judías en el mundo, se ingenian para acreditar la idea de que Israel " estaría amenazado por los árabes y los musulmanes ".

Personas de confesión judía, en cualquier parte del mundo, se dicen constantemente amenazadas en su integridad. Sus declaraciones son completamente caprichosas, pero no dejan de ejercer una presión intensa sobre los gobiernos, los medios de comunicación, la opinión.

Por su parte, periodistas y grupos abiertamente pro-israelíes de presión, no han dejado de explotar el sufrimiento generado por el holocausto y de agitar el espectro del antisemitismo para culpabilizar a los que piden justicia para los palestinos, víctimas a su vez, de depuración étnica, de convertirlos en un gueto.

Entonces, cuando se descubre la amplitud de las persecuciones que Israel les infligió a los palestinos desde el 1948, permanecemos estupefactos por esta distorsión de la verdad. ¿Por qué, desde hace sesenta años, nos hablaron con tal insistencia de las víctimas judías del nazismo mientras que pasaban en silencio las víctimas palestinas de las persecuciones israelíes? ¿Por qué dos balanzas, dos medidas?

Israel, y sus indefectibles enlaces, siempre nos dieron una versión totalmente falseada de lo que pasa en Oriente Medio. Las campañas que presentan constantemente a las personas de confesión judía como víctimas, tienen por objeto asfixiar toda crítica en contra del Estado de Israel; un estado, que, pocos lo saben, se creó sobre nuevas injusticias: las masacres, la deportación de los palestinos, la depuración étnica que prosigue.

Israel siempre ha justificado sus anexiones de tierras palestinas, sus matanzas de civiles, sus destrucciones de ciudades y pueblos árabes, sus asesinatos « extra judiciales », pretextando que eran « necesarios para su seguridad ». Entonces, si se visita Oriente Medio, se percibe rápidamente que es el Estado de Israel - el único país de la región que posee armas de destrucción masiva - que creó un clima de inseguridad y de desolación, también para sus vecinos sirios, libaneses e iraquíes.

Desde que el Estado de Israel fue fundado en 1948 - en las tierras palestinas, en Palestina - trató de construir una imagen negativa del árabe y del musulmán. Los pretendidos "terroristas" que trata « de erradicar » según Israel, al igual que las pretendidas armas de destrucción masiva en Iraq, que se trataba de "desmantelar" según los Estados Unidos, tienen por objeto inconfesado, inconfesable, de debilitar al adversario para aplastarlo mejor. Sin la complacencia de los medios de comunicación que mantienen al mundo en la ignorancia, esto no sería posible.

Así es como Israel pudo colocar - sin suscitar una reacción mayoritaria de los países considerados "democráticos" - uno de los peores sistemas de apartheid. Todo, puede permitirse todo: forzar a los palestinos a vivir en guetos superpoblados, construir una muro inmundo de apartheid a través de paisajes bíblicos sagrados que los palestinos jamás se habían atrevido a tocar.

Israel, que dispone de una de los primeros ejércitos del mundo, no necesitaba, evidentemente, ese muro para su "seguridad". Este muro de separación étnica, concebida desde hace tiempo, esperaba su hora en los cajones. Desde el anuncio de su construcción por el "socialista Ehud Barak" - en ese funesto abril 2002 que se volvió sinónimo de ofensivas asesinas y de tragedias - obtuvo el apoyo de todas las fuerzas políticas israelíes, “bloque por la paz” incluido.

Israel consiguió su apuesta: poner el mundo delante de un hecho consumado. El muro está allí. Horroroso, indestructible.

Esta muro de separación étnica - cuyo trazado implica la anexión de pozos, la confiscación de tierras, la deportación de campesinos - afectará directamente y duraderamente a millones de palestinos. Estos últimos, apoyados por el Movimiento de solidaridad internacional ISM, han multiplicado conferencias de prensa y acciones de resistencia pacífica para intentar llamar la atención de periodistas internacionales destinados en Israel y de la Unión Europea. Esfuerzo vano. Se hicieron sistemáticamente brutalizar, meter en la cárcel, torturar, expulsar por el ejército israelí.

Hubo que esperar un año y medio, el día en que Bush admitió que este muro constituía " un problema ", para que los medios de comunicación occidentales consientan a revelar al mundo un poco de su dimensión. Bush, bajo la presión de Sr. Ariel Sharon, se retractó cuatro días más tarde. Entonces este muro, que encarcelará a los palestinos en guetos infames, crea un obstáculo además sobre la vía de la paz; porque la esperanza de los estrategas del " gran Israel " que lo concibieron es lograr, con tiempo, hacer imposible todo reconocimiento de los derechos de los palestinos a retornar a sus tierras.

Si la gente finalmente pudo percibir lo que es físicamente este muro llamado de "seguridad", sus implicaciones efectivas sobre la vida de los palestinos quedan ampliamente incomprendidas, a causa del lenguaje utilizado. Los autores de este nuevo ataque a la legalidad internacional se pusieron de acuerdo para presentar la construcción de este muro vergonzoso de manera que aparezca como uno "mal necesario". Entonces este muro, que separa a los palestinos de los israelíes, objetivamente oficializa la segregación étnica y hace todavía más precaria la vida de los palestinos.

He aquí donde el control de los principales medios de información a los poderes económicos y políticos dirige el mundo Al justificar los crímenes de Israel y las medidas ilegales de encerramiento en que coloca a los palestinos. Al dar la ilusión de informar sobre lo que pasa en Palestina, mientras que la realidad está totalmente disfrazada.

Si los corresponsales occidentales hubieran revelado las nuevas injusticias que este muro vergonzoso iba a imponerles a los palestinos, Israel posiblemente no habría podido erigirlo. Cuando anunció el proyecto, había esperado reacciones vivas; el silencio de Occidente le dio carta blanca.

Así es como, fuerte en esta impunidad, en marzo de 2003, el Sr. Sharon modificó el trazado de este muro para anexionar más tierras y colonias de las previstas inicialmente. Poco después, animado por la indiferencia del mundo, todavía anunció la adición de un muro suplementario que encerraría Cisjordania por entero. Las colonias, totalmente ilegales, que son la raíz de todos los males - o sea unos 450.000 nuevos colonos ilegales - son las primeras beneficiarias de estas conquistas territoriales.

Hay unos seres de gran probidad que pagan con su vida su voluntad de decir al mundo los horrores de los que son los testigos. Testigos que el ejército israelí - muy cuidadosa con su imagen - caza salvajemente, asesina, mete en la cárcel.

Israel cualifica a toda persona que denuncia sus crímenes, como « una amenaza para su seguridad ». Pienso en primer lugar en estos fotógrafos y cámaras palestinos, que tienen empeño de informarnos honestamente y de testimoniar el sufrimiento de su pueblo a riesgo de su vida . Sus imágenes, tan difícilmente obtenidas son censuradas, desnaturalizadas la mayoría de las veces incluso, por nuestros periodistas que nos las muestran, además, sólo a cuenta gotas, prefiriendo servirse de películas abastecidas por los servicios de propaganda militares israelíes.

Estos reporteros, fueron los mejores aliados de los internacionales del ISM, presentes como ellos, desde marzo de 2002, en estos lugares donde el ejército israelí lleva ofensivas particularmente asesinas. Estos hombres y mujeres que, por su sola presencia, cámara cinematográfica al puño, desafían el ejército israelí, merecen toda nuestra estima.

Cada uno de nosotros se acuerda de Raffaele Ciriello, este fotógrafo italiano al que un soldado israelí deliberadamente le mató en Ramallah, al principio de la ofensiva militar de marzo de 2002 [1]; una ofensiva mortífera siempre corriente, que no escatima en los periodistas extranjeros que quieren atravesar el bloqueo militar israelí para entrar en los barrios palestinos que el ejército israelí decretó " zonas militares ".

James Miller
James Miller, un joven operador londinense, es la última víctima de esta locura furiosa [2]. Después de su muerte, Israel inmediatamente negó la responsabilidad de sus soldados. La autopsia, y los testigos presentes de la ISM, probaron que James Miller estaba de espalda, cuando un soldado del ejército israelí deliberadamente le alcanzó en plena cabeza, el 2 de mayo de 2003. James Miller llevaba un chaleco antibalas sobre el cual estaba escrito en grandes letras " Prensa”. Precisamente rodaba, esa noche allí, la matanza de civiles palestinos en Rafah por el ejército israelí, venido a esta parte de la Franja de Gaza, de la cual Israel ansia sus tierras. Es así como Israel se desembaraza de todos los que persisten en querer rodar sus abusos para testimoniar honestamente.

La ligereza con la cual nuestros medios de comunicación creen a pies puntillas, las mentiras del estado israelí, es imperdonable.

8 de agosto de 2003.

Además de las traducciónes indicadas al fondo de la página, este articulo fue también traducido en:
- catalán:
http://www.nodo50.org/palestinalliure/article.php3?id_article=892

Silvia Cattori

(*) Cien personalidades británicas declararon: : " no vamos a celebrar el 60 aniversario de Israel ".

Ver este video:
- If Americans Knew Video seen by half a million people on youtube
http://www.youtube.com/watch?v=ynWjYHP91gA

Traducción Palestina Lliure:
http://www.nodo50.org/palestinalliure/article.php3?id_article=891

Fuente : http://www.silviacattori.net/article442.html



[1El fotógrafo italiano, Raffaele Ciriello fue asesinado, el 13 de marzo de 2002, por balas tiradas sobre él deliberadamente desde un tanque israelí en Ramallah. Desde septiembre de 2000 unos sesenta periodistas han sido heridos por balas de los soldados israelíes en Palestina. Más de la mitad eran palestinos. Entre marzo y abril de 2002, el ejército israelí detuvo a varias docenas de periodistas, e hirió gravemente decenas de otras. Carlos Handal, de la cadena egipcia Nile TV, herido gravemente de varias balas mientras que se desplazaba a bordo de un vehículo identificado como "Prensa". Se trata por el ejército israelí de intimidar para tener a raya toda persona en los lugares donde ha procedido a masacrar a los palestinos. El 5 de abril de 2002, en Ramallah, los reporteros extranjeros de un convoy de siete vehículos, sufrieron tiros y multitud de granadas ensordecedoras. El coche blindado de la CNN fue tocado por un tiro que quebrantó su cristal trasero. El 16 de abril, el vehículo de periodistas de la televisión sueca SVT sufrió tiros. Los que padecen más esa manera de censura por Israel son los periodistas palestinos. A menudo sometido a brutalidades, insultados, embarcados, privados de su carnet de prensa y su material confiscado.


Todas las versiones de este artículo:
- Mur de séparation ethnique et désinformation