escritos políticos

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Un análisis de Ghaleb Kandil
Gaza confirma validez de la disuasión y la opción de la Resistencia

El actual enfrentamiento en la franja de Gaza entre la Resistencia palestina y el ejército de ocupación israelí ha puesto de relieve una serie de factores que tendrán gran peso en el transcurso de la guerra y en la redefinición de las ecuaciones y de las nuevas correlaciones de fuerzas en la región.

21 de noviembre de 2012

No cabe duda de que la confrontación entre los pueblos árabes y la entidad sionista está condicionada por el equilibrio de la disuasión que la Resistencia, Irán y Siria han logrado establecer en los últimos años. Fue a partir del año 2000 que comenzó a implementarse esa estrategia, gracias a la experiencia acumulada durante las agresiones israelíes de 1993 y 1996.

La ilusión se desvanece nuevamente en 2012, en Gaza, como ya había sucedido en 2006, durante el intento de la alianza conformada por Estados Unidos, Occidente, Israel y las petromonarquías por quebrar el dispositivo de la Resistencia y la disuasión. La misma ilusión se había evaporado también en 2008, cuando Israel creyó poder lavar –atacando Gaza– la afrenta que había sufrido en Líbano 2 años antes. Pero esas dos guerras terminaron en victorias para la Resistencia libanesa y la palestina gracias al apoyo multiforme de Siria e Irán y a los enormes sacrificios que realizaron los pueblos libanés y palestino, cerca de 3 000 muertos y 18 000 heridos en ambas guerras, la de 2006 y la de 2008.

Los acontecimientos de estos 6 últimos días muestran en realidad el grado de fragilidad de la entidad sionista. En opinión de la mayoría de los observadores, la franja de Gaza –bloqueada simultáneamente por el lado israelí y por el lado egipcio– dispone de una buena capacidad de disuasión y nos ofrece una idea del derrumbe que se produciría en Israel en caso de guerra, por separado, contra la Resistencia libanesa, Siria o Irán. Y que se convertiría en verdadera catástrofe en caso de enfrentamiento simultáneo con todos los actores del eje de la Resistencia. Esta ilustración realista del equilibrio de fuerzas sirve de “techo” a las ecuaciones sobre lo que Occidente designa como el Medio Oriente.

La guerra de Gaza nos aclara los verdaderos objetivos que se esperaba alcanzar en el contexto creado por la «primavera árabe». A través de la Hermandad Musulmana –organización de envergadura mundial– y de las petromonarquías del Golfo, Occidente busca alcanzar dos objetivos: debilitar la relación entre el Hamas y los diferentes componentes del eje de la Resistencia y desencadenar además una guerra generalizada para destruir el Estado sirio.

Al enfrentar esas ofensivas a pesar de las pérdidas y de los daños sufridos, el eje de la Resistencia prueba que la opción por la vía de la resistencia constituye un cambio histórico irreversible, independientemente de la cantidad de efectivos y medios que movilice el enemigo.

Se ha comprobado que la sabiduría que Siria, Irán y la dirección del Hezbollah han demostrado ante la ambigüedad del Hamas en relación con la crisis siria estaba totalmente justificada, a pesar del precio moral y material que ha habido que pagar. Esas tres partes se han negado a dejarse arrastrar a la polémica con sus compañeros de armas porque estiman que la contradicción fundamental sigue siendo la que existe con Israel y que los vínculos estructurales entre la entidad sionista y Occidente llevarán a ciertos sectores del Hamas a reajustar su propia brújula y a cerrar la brecha a través de la cual han tratado de infiltrarse, al calor de la llamada «primavera árabe», los occidentales y sus lacayos árabes y regionales.

Declaraciones y posiciones

Hassan Nasrallah, secretario general de Hezbollah

«Denunciamos a los que quieren que olvidemos nuestro pasado y que olvidemos el pasado de los demás. Quienes resistieron contra Israel son ahora objeto de acusaciones, se les acusa de ser traidores y se pone en duda su patriotismo, mientras que los que colaboraron y combatieron junto a Israel, los que atacaron ciudades y campamentos palestinos junto a los israelíes, hoy se dedican a repartir certificados de patriotismo y quieren que los árabes se olviden de su pasado de colaboración.

El Hezbollah ha obtenido importantes progresos cualitativos ante Israel. Desde la guerra de julio de 2006, los israelíes reconocen ahora que se implantó un equilibrio disuasivo con el Líbano. La Resistencia ha logrado crear una situación basada en la disuasión ante Israel. Ese disuasión se traduce en la fórmula resistencia-ejército-pueblo. El vuelo del drone Ayoub sobre Israel constituyó un importante paso cualitativo. El objetivo era obtener datos de inteligencia sobre el enemigo ya que la obtención de datos es indispensable para la disuasión y sin los datos de inteligencia las armas no sirven de mucho.

Si Israel no reaccionó ante el asunto del Ayoub [el drone] fue porque se ha creado un equilibrio disuasivo cuyo resultado es que los israelíes ya no pueden actuar como antes. En vez de sentirse orgullosos de lo que hemos logrado, aunque subrayaran que habría habido que hablar de ello en el marco de la estrategia [nacional] de defensa, esos elementos han multiplicado críticas y ataques mientras que el propio Israel no ha reaccionado.

La pasividad de la Liga Árabe, de los países islámicos, de la Conferencia de Cooperación Islámica y de la comunidad internacional ante las agresiones israelíes es inaceptable. Lo que está sucediendo en Gaza es un desafío para los países de la primavera árabe. ¿Qué hacen la Liga Árabe y los países islámicos sobre el tema de la situación en Gaza? La aviación israelí bombardeó Khartum, en Sudan. ¿Cuál fue la reacción de la Liga Árabe?

Menciono estos temas para resaltar el hecho que lo que protege al Líbano son los propios libaneses, es la ecuación Resistencia-ejército-pueblo. El apego a la Resistencia, a las armas de la Resistencia, es una actitud moral y sabia. Mientras que echar por la borda la Resistencia y las armas de la Resistencia sería una locura. ¿Es acaso concebible que ciertos participantes de la conferencia de diálogo tengan un pasado de colaboración con Israel y que discutan sobre el futuro de la Resistencia y la estrategia de defensa? La Resistencia demuestra su grandeza de espíritu al aceptar dialogar con ese tipo de personas, que boicotean el diálogo. Serán bienvenidos cuando quieran retomar el diálogo. Si no, peor para ellos.

¿Acaso es justo, por otro lado, que quienes lucharon contra Israel sean excluidos del diálogo sobre la estrategia de defensa, como es el caso del Partido Comunista, de la Jamaa Islamiya, del Movimiento de Unificación Islámica y de la Organización Popular Nasserista? A la sombra de la tensión regional y de los combates en Siria, si no actuamos de manera responsable, el país está en peligro de implosión.

La facción que ha tratado de explotar con fines políticos el asesinato de Wissam el-Hassan es irresponsable, al igual que las acusaciones lanzadas contra el Hezbollah. ¿A dónde quieren llegar los que han acusado a los chiitas de haber asesinado al más alto jefe sunnita de la seguridad? ¿Tienen pruebas? Las acusaciones tienen que basarse en análisis, pero puede haber varios análisis. Acusaron al Hezbollah desde las primeras horas cuando existen también hipótesis sobre Israel, al-Qaeda, la guerra de los servicios de inteligencia.

El bloqueo de carreteras, el despliegue de elementos armados en las calles y las provocaciones que se desarrollaron durante los 3 días posteriores al asesinato de Wissam el-Hassan son inaceptables.

A pesar de ello, nuestro campo ha dado prueba de un agudo sentido de la responsabilidad. Varios sectores en el seno del 14 de Marzo trabajan con las fuerzas extranjeras para provocar discordia entre sunnitas y chiitas en el Líbano. Ciertas facciones cristianas en el seno del 14 de Marzo y de la Corriente del Futuro están tratando de provocar una conflagración entre sunnitas y chiitas.

Saida seguirá siendo la capital de la Resistencia. Tenemos que acentuar las concertaciones a todos los niveles, a nivel de poblados y de dignatarios, sobre todo entre sunnitas y chiitas. El Estado debe asumir sus responsabilidades cuando alguien bloquea las carreteras o cuando se producen agresiones.

Rechazamos los llamados a la formación de un gobierno neutral o de tecnócratas. En Líbano no existe la neutralidad y no tiene ningún sentido. En Líbano todo está politizado. Al 14 de Marzo le digo: “Si ustedes quieren un nuevo gobierno, regresen entonces a la conferencia de diálogo para que hablemos de eso.”

Desde 2005 existen en el país dos líneas de conducta. Un grupo determinado se pronuncia por la mayor asociación posible y otra facción trata de marginar y eliminar a las demás. Sólo bajo presión aceptaron formar un gobierno de unión nacional, porque eso no corresponde a sus convicciones. En Doha, nosotros reclamamos un gobierno de unión. Pero la otra parte rechaza la asociación.»

Ghaleb Kandil
New Orient News (Líbano)
Jefe de redacción: Pierre Khalaf
Tendances de l’Orient No 109, 19 de noviembre de 2012.

Traducción (21.11.2012):
http://www.voltairenet.org/article176684.html

Enlace con el original en francés (19.11.2012):
http://www.neworientnews.com/news/fullnews.php?news_id=78419