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La política de Obama en el Medio Oriente
El lobby sionista torpedea el plan Baker-Hamilton

Cuando el proyecto de los neoconservadores ha fracasado a trompazos bajo las resistencias iraquí, libanesa y palestina, el establishment US ha tomado la decisión de reaccionar para impedir el desmoronamiento total del imperio mediante la creación de una comisión bipartita denominada Baker-Halmilton.

5 de junio de 2011

Dicha comisión ha publicado una serie de recomendaciones centradas en dos ejes: la consumación de acuerdos con Siria e Irán para afianzar una retirada honrosa de Irak y obligar a Israel a acetar un plan de paz basado en la creación de un estado palestino en Cisjordania y Gaza y en la devolución del Golen a Siria.

Después de la elección de Obama muchos son los que han creído equivocadamente que el presidente de los Estados Unidos iba a poner en práctica las recomendaciones de la comisión Balker-Halmilton.

Después del discurso de Obama ante la AIPAC y les politiques agresivas de Washington respecto de de Téhéran y de Damasco, que el lobby sionista, bajo la dirección de Benyamin Netanyahu, ha consumado su golpe de estado contra la tendencia Baker-Hamilton. El primer ministro israelí ha conseguido que los Estados Unidos adopten políticas ofensivas al servicio del Estado hebreo con miras a enterrar definitivamente la paz justa y global rechazando el derecho de retorno de los refugiados palestinos y consagrando el hecho consumado surgido de la colonización a ultranza de Cisjordania y de la judeización de Jerusalem. Estos hechos socavan los mismos fundamentos del futuro Estado palestino. Las presiones ejercidas contra Siria e Irán apuntan a someter a estos dos países, los únicos que todavía mantienen una política de independencia respecto de Occidente en la región con respecto a la hegemonía israelí. El mismo destino está reservado a los movimientos de resistencia libanesa y palestina.

En las elecciones de media legislatura en noviembre del 2010 el lobby sionista ha corroborado sus capacidades para influir en las políticas de la Casa Blanca respecto de la colonización y judaización en lo que podría considerarse como la primera mano de la confrontación entre el Estado hebreo y la administración US. En la víspera del comienzo de la campaña electoral presidencial el congreso de la AIPAC ha dado en asestar el golpe de gracia a las recomendaciones de la comisión Baker-Hamilton. Barack Obama, los miembros de su administración y los electos del Congreso se han sometido vergonzosamente a la voluntad de Israel . Todas las apuestas e ilusiones de determinados árabes sobre la posibilidad de librar a los Estados Unidos de la influencia israelí se han desmoronado A falta de proceso de paz Obama dirige una operación de fusión estratégica entre los USA e Israel y todos los países de la región se ven conminados a someterse a dicho imperativo. .

La demanda formulada por el secretario de defensa, Robert Gates primer guardián de las recomendaciones del grupo Baker-Hamilton — él mismo formaba parte de dicha comisión- de prorrogar el vencimiento de la presencia de tropas de los Estados Unidos en Irak es el último clavo en el féretro de esta famosa iniciativa, que apuntaba a contener las consecuencias catastróficas del fracaso de los neoconservadores en el “Medio Oriente ampliado”.

La nueva apuesta de los Estados Unidos está basada en una alianza con los Hermanos Musulmanes. Ahora bien, los acontecimientos de Egipto ponen de manifiesto que los militantes de dicha cofradía así como el movimiento revolucionario en su conjunto viven un despertar político que se articula con la problemática palestina. El rechazo de la dirección de los Hermanos de participar en la manifestación del 27 de mayo marca el comienzo del divorcio entre la cofradía y la juventud revolucionaria, con inclusión de una parte de su base. La vieja guardia de los hermanos prefiere visiblemente concluir acuerdos i con los generales del Consejo militar supremo, aliados del Pentágono.

Entre la fusión estratégica con Israel, la fiebre revolucionaria de los jóvenes en Egipto y el fracaso patente del complot contra Siria, los Estados Unidos van a vivir momentos difíciles en el Medio Oriente. Tanto más difíciles por cuanto comienza a despuntar un movimiento determinado que comprende a sunitas y shiitas hostiles a la permanencia de los GI en Irak.

Nuevo impulso para la causa palestina

La victoria de la resistencia libanesa en el año 2000 que obligó a Israel a retirarse del territorio libanés sin contrapartida política ha constituido una fuente de inspiración para los Palestinos. Los esfuerzos frenéticos de Occidente que apuntaban a reducir el conflicto a su dimensión israelo-palestina, sustrayéndole su dimensión árabe han fracasado. Los hechos corroboran la imposibilidad de separar unos de otros las válvulas del torno en los países directamente concernidos por el conflicto con Israel. Durante decenios Siria ha resistido al bloqueo y a las presiones destinadas a quebrar sus relaciones con los movimientos de resistencia con el propósito de de constreñirla a la rendición aceptando compromisos en detrimento de sus derechos nacionales en el Golán

Entretanto, los Palestinos han conseguido liberar Gaza obligando al “duro” Ariel Sharon a abandonar Gaza. Han conseguido igualmente defender el estrecho territorio frente a las agresiones israelís y a las enormes presiones occidentales, a la cabeza Estados Unidos, que han pisoteado vergonzosamente los principios democráticos al rehusar el reconocimiento de la victoria del Hamas en las elecciones de enero de 2006, seguida por observadores acudidos de Europa y de América.

La nueva situación surgida de las revoluciones en el Medio Oriente indican que los pueblos árabes, en particular en Egipto y en Jordania, permanecen apegados a su causa central, la de los Palestinos. A pesar de la firma de los acuerdos de paz de CAMP David y de Wadi Araba estos pueblos han rechazado toda normalización con una entidad que ha expoliado la tierra de los Palestinos.

La decisión de los Estados unidos y de Europa de imponer la hegemonía israelí queda ilustrada en la adopción del proyecto de « Estado Judío « que contempla obligatoriamente el rechazo del retorno de los refugiados, la liquidación de la presencia palestina en Cisjordania, la acentuación de las presiones sobre los árabes de los territorios de 1948 y la judaización de Jerusalén.

La ocupación palestina ha torpedeado prácticamente el fundamento del proyecto de dos Estados y lo ha transformado en slogan vacío que los Palestinos nisiquiera están autorizados a concretizar simbólicamente en las Naciones Unidas a causa de la amenaza de sanciones y de represalias de Washington.

El despertar de los Palestinos que se ha puesto de manifiesto durante lamarcha del retorno del 15 de mayo y la efervescencia popular en Jordania y en Egipto en torno a Palestina , presagian que la lucha de los Palestinos conocerá un nuevo empuje a la luz de de los hechos concretizados por las victorias de la Resistencia libanesa en los años 2000 y 20006.

New Orient News (Líbano)
Tendances de l’Orient No 33, 30 de mayo de 2011.

Traducido del francés por Javier Zugarrondo (05.06.2011):
http://www.voltairenet.org/article170254.html

Enlace con el original en francés (30.05.2011):
http://www.neworientnews.com/news/fullnews.php?news_id=32678